La Legislatura abrió audiencia pública por 4 días para analizar la cesión gratuita por 20 años del predio del ex centro Manuel Rocca a All Boys. El club propone un polo deportivo, cultural y comunitario abierto al barrio.
Con más de mil inscriptos, la Legislatura de la Ciudad inició la audiencia pública para definir el destino del predio del ex centro socioeducativo “Manuel Rocca”, en Monte Castro, Comuna 10. La Comisión de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria abrió el debate el mediodía del jueves y lo extenderá hasta el lunes 8 de junio, en formato mixto presencial y virtual desde el Salón Montevideo.
La iniciativa nació en el Expediente N° 162–P–2024, presentado por el Club Atlético All Boys, y tuvo aprobación inicial el 27 de noviembre de 2025. La convocatoria masiva —1036 vecinos, asambleas barriales, ONGs y entidades deportivas— obligó a extenderla 4 días para garantizar que cada exposición tenga tiempo prudente. La audiencia se rige por la Ley Nº 6, modificada por la Ley Nº 6629, que exige participación ciudadana en proyectos de alto impacto urbano y social.
Preside Waldo Wolff, de Vamos por Más, junto a Claudia Neira de Fuerza por Buenos Aires y Nicolás Pakgojz de La Libertad Avanza como vicepresidentes. Participan también Matías Damián López, vicepresidente primero de la Legislatura, y legisladores de distintos bloques: Pablo Donati, Berenice Iañez, Manuela Thourte, Alejandro Grillo, Juan Pablo Modarelli, Sandra Rey, Ignacio Parera y Silvia Imas.
El texto otorga a All Boys el permiso de uso precario y gratuito por 20 años del predio donde funcionó el ex centro de régimen cerrado Manuel Rocca. El destino: actividades deportivas, educativas, culturales y de recreación, siempre de interés comunitario y con foco en niñez y adolescencia. El club se compromete además a homenajear el legado de Manuel Rocca, respetando la voluntad legataria del inmigrante que donó el terreno.
Christian Giménez, presidente de All Boys, defendió la propuesta: “No es del club, es de los vecinos. El club integra desde lo deportivo hasta lo cultural, recreativo y oficios. Más de 400 comerciantes de la zona avalan el proyecto porque sienten que beneficia la economía barrial. Es una oportunidad única para mejorar el club y el barrio, y para que los vecinos vuelvan a creer en la democracia participativa”.
Victoria Morales Gorleri, presidenta del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, recordó el origen: “Este lugar siempre fue donado para acompañar infancia y adolescencia vulnerable, según el objetivo de Manuel Rocca. El club es donde los chicos encuentran esperanza. Necesitamos a los clubes por lo que significan más allá del deporte: corazón, historia, tradiciones familiares y comunitarias”.
Desde Planeamiento Urbano, la subsecretaria Josefina Ducos explicó los lineamientos. El Código Urbanístico clasifica el terreno como “Equipamiento Especial”, pensado para grandes superficies educativas, de salud, culturales o deportivas. El plan contempla abrir los muros perimetrales para integrar el predio con el entorno, preservar la arboleda, poner en valor la casona histórica y sumar espacios verdes. “El uso como espacio público mejora el nivel de servicios de las plazas de la zona y beneficia a las manzanas cercanas”, cerraron.
Karina Ammannato y Miguel Ángel Arancio, de la Junta Comunal 10, pusieron el foco barrial: “Interpela nuestra identidad, el patrimonio histórico y las necesidades sociales y deportivas. Los clubes de barrio son espacios de encuentro, deporte, cultura y contención. Forman parte de la vida cotidiana de muchas familias”.
La audiencia continuará hasta el lunes con exposiciones de expertos, funcionarios, representantes comunales, organizaciones civiles y vecinos. Tras cerrar las ponencias, la comisión deberá evaluar los aportes y definir si el proyecto avanza a sanción definitiva.
En juego está un predio emblemático de Monte Castro que pasó de centro de régimen cerrado a posible polo comunitario. La discusión cruza identidad barrial, patrimonio y rol social de los clubes. All Boys propone abrirlo; los vecinos decidirán si ese modelo responde a lo que quiere Monte Castro para los próximos 20 años.











