Hace años que preguntamos si verdaderamente, el Presidente de un país es quien está en uso de funciones en ese momento.
Bastaba ver cómo desvariaba Biden, o como las administraciones quedaban supeditadas a lo que las potencias decidieron para comprender que, con suerte, eran meros Gerentes de Recursos Humanos de un territorio ocupado.
Si contratar o despedir gente, si eliminar un porcentaje de la población con la bomba de la pobreza, el hambre o la violencia.
Pero la política no deja de sorprender.
El día para todos los mortales tiene 24 hs. ni un segundo más, ni uno menos, ocupe el cargo que ocupe.
Se filtraron supuestos audios de Javier Milei. La duración es de unos minutos tan sólo pero se suman a las 17 horas que está contestando en twitter, según el estudioso de las nuevas tecnologías Mario Pergolini hizo la cuenta en su programa de televisión.
Es presumible que también duerme, y a la vista de todos está que va a cenas y congresos de dudosa importancia para nuestro país.
¿Cuándo gobierna?
Pongamos que las políticas son negativas para la sociedad, ¿en qué momento las piensa?
Un Presidente no puede saber de todo y delega en sus funcionarios pero en todo caso es quien marca el rumbo político, esto si o esto no.
Si el Presidente se junta una mañana con Sturzenegger (no más que unos minutos dispone de su tiempo) para que le cuente los puntos relevantes de, por ejemplo, “zona fría”. ¿Así se gobierna el país?
Nunca vamos a escuchar a una persona decir, tal o cual cosa se construyó porque el Presidente cuando pasó por acá preguntó cómo era que no la teníamos y la mandó a hacer. La falta de obra pública es la excusa porque ni siquiera recorre o ni siquiera, al menos se informa de una situación, y toma una decisión. No la tiene, no le interesa.
Una pastelera toma decisiones políticas internas, una productora de Majul sin ninguna experiencia maneja un Ministerio que se cansó de cargarse a políticos de fuste, y un twittero que no usa un minuto para pensar medidas, son los que gobiernan el país. Y no hay ni un 3 por ciento del conflicto social que había en la calle con Alberto, Cristina, Massa, Toloza Paz y Zabaleta en Desarrollo.
¿No es raro?
Porque ninguno de los que se manifestaba hace tres años vive ahora mejor de lo que estaba en ese momento. Al final no era tan difícil gobernar, te lleva en un puñado de minutos.
Cuando lo evidente no se cuestiona es porque normalizamos el desastre.







