A una semana de lo acontecido en el Predio Rocca se llevó a cabo una reunión en la Jefatura de Gobierno de la Ciudad, con el fin de aclarar la situación. Allí los funcionarios presentaron un proyecto propio totalmente desconocido para el club, como para los Legisladores presentes y los integrantes de la Comuna 10.
Luego de la propuesta exhibida, las autoridades del All Boys expusieron el Proyecto Institucional aprobado, el pasado 28 de noviembre de 2025, por 42 legisladores de la Legislatura de la Ciudad, sin votos en contra.
Como resultado del encuentro se resolvió conformar una mesa de diálogo integrada por representantes de Gobierno de la Ciudad, Legisladores y las autoridades del club, con el objetivo de continuar las conversaciones tendientes a una solución constructiva.
Asimismo, los funcionarios presentes se comprometieron al cese absoluto de cualquier accionar en el predio Manuel Rocca, hasta tanto no se llegue a un acuerdo entre las partes.
Desde All Boys afirmaron que continuarán “trabajando para defender la voluntad de socios, socias, hinchas y de quienes viven en el barrio, de contar con un espacio que permita que más niños, niñas y jóvenes puedan desarrollarse a través del deporte”.
Participaron, en representación del club, el Presidente Christian Giménez y el Secretario General Nicolás Cambiasso, junto a funcionarios de la Vicejefatura de Gobierno de la Ciudad, autoridades del Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes y de la Secretaría de Deportes de dicho organismo. Además de Legisladores de distintas fuerzas políticas.
El fin de semana pasado, en la previa del encuentro que el Albo terminaría ganando 1 a 0 sobre Deportivo Madryn se llevó a cabo la “caravana por el Rocca”, un recorrido desde el predio hasta el estadio en apoyo al proyecto del club.
La historia…
El predio en cuestión se ubica en la manzana comprendida entre las calles Segurola, Juan Agustín García, Sanabria y Elpidio González, justo en el límite entre Floresta y Monte Castro. Los terrenos pertenecían a Manuel Rocca, un inmigrante italiano que logró acumular grandes fortunas en el territorio argentino y que, al momento de su muerte en 1913, dejó asentado en su testamento que los donaría para que allí se construyera una escuela-asilo para alrededor de 80 niños.
Su voluntad se cumplió en 1928, cuando se inauguró la Escuela de Varones Manuel Rocca, que también funcionó como hogar para niños huérfanos y de bajos recursos. Pero en 1957, bajo el gobierno de facto de Pedro Aramburu, el Estado la convirtió en una cárcel de menores, en un atropello directo al espíritu original del lugar. Se levantaron paredones de cinco metros alrededor y su uso quedó completamente vedado para los vecinos.
A lo largo de los años se registraron una serie de motines y denuncias de hacinamiento y malas condiciones por parte de los internos, pero el suceso que lo cambió todo ocurrió el 24 de julio de 2015, cuando una quema de colchones terminó con la vida de Lucas Simeone, de 17 años. En 2016, el Instituto se cerró y se encuentra abandonado desde entonces, a pesar de que se lo utiliza como depósito gubernamental y como locación eventual para producciones audiovisuales.
“El proyecto tiene en cuenta las necesidades del barrio y del club. Incluye la construcción de una plaza, un área educativa, salones de reuniones y exposiciones, sala teatral y de cine, gimnasio y canchas de diversos deportes”, explica Gabriel De Bella, autor del proyecto arquitectónico del Rocca.
En cuanto a la financiación de la idea, la propuesta pide el mecenazgo cultural, pero en paralelo se buscan subsidios locales e internacionales para llevarlo adelante, así como también aportes privados y préstamos. “Este proyecto es único en el mundo, no existe un caso similar en que una asociación sin fines de lucro encabece semejante obra, por eso hay varios organismos interesados en participar”, dice De Bella y agrega que “la intención es que el Gobierno de la Ciudad no ponga un peso”.
Para Pablo Desimoni, quien nació y se crió en el barrio y también forma parte de la subcomisión, “conseguir el Rocca es asegurar 100 años más de vida para el club” y agrega que “también sería una reparación histórica para nosotros”. Desimoni hace referencia a que en las dos manzanas comprendidas entre Gualeguaychú, Elpidio Gonzalez, Miranda y Chivilcoy, separadas por la calle Mercedes, funcionaba el polideportivo del club hasta 1995.
Aquel año, CABA dejó a la institución sin la posibilidad de utilizar los terrenos y allí se construyeron las plazas Monte Castro y 29 de Diciembre de 2001, junto a la Escuela Bilingüe para niños, jóvenes y adultos Sordos y Formación Integral N° 29 D.E. 18.
Existe una medida cautelar vigente que le prohíbe al Gobierno de la Ciudad avanzar con la obra que intentó poner en marcha el último miércoles por la mañana, cuando, sin ningún preaviso, demolió parcialmente uno de los paredones del predio. La reacción de los socios, hinchas y vecinos no tardó en llegar y rápidamente se hicieron presentes en el lugar y lograron detener su accionar, hasta la determinación de la justicia que obligó a frenar definitivamente la actividad el jueves por la tarde.
El paso siguiente para la institución es entablar conversaciones con el gobierno porteño para encarrilar la situación. Es decir, que el proyecto sea tratado y aprobado en segunda lectura y sancionado definitivamente (aprobado en primera lectura por 41 votos a favor sobre 60 posibles y ninguno en contra).
