Juventud divino tesoro

Como pocas veces es noticia el Congreso de la Nación en estos días de tanta actividad en los recintos parlamentarios.

Un dato de color es que para ser Diputado tenés que tener 25 años y para ser Senador lo mínimo son 30 años.

Con lo cual, siendo que las últimas elecciones fueron en el 2025, ya podemos tener Diputados que nacieron en este milenio.

Y de hecho los tenemos.

Hay un diputado nacido el 20 de marzo del 2000, y una diputada que nació el 20 de octubre del 2000.

¿Imaginan a qué partido pertenecen?

Entonces ya no es un dato de color sino una imagen de la actualidad, donde los legisladores más jóvenes son de La Libertad Avanza. Ambos santafesinos, se trata de Agustín Pellegrini y Valentina Ravera.

Para algunos puede ser que pareciera que sucedió ayer la caída de De la Rúa, pero ellos, que votaron a favor de tu reforma laboral, estaban dando sus primeros pasos literalmente.

Pero vamos hacia atrás, el 2023 cuando Milei es electo Presidente. Dos de cada tres menores de treinta años lo voto, y si hacemos un corte de los nacidos luego de 1990 que ingresaron en esa elección tenemos a seis diputados.

Una entró por el partido provincial misionero de Rovira (Yamila Ruiz), una por el Unión por la Patria  (Luciana Potenza), y cuatro por La Libertad Avanza (Gabriela Muñoz, Damián Arabia, Rocio Bonacci, y Lourdes Arrieta que luego de visitar a los genocidas formó un monobloque).

¿Es representativo?

Es llamativo que en la elección donde el peronismo saca 36,7% sólo mete una nacida después del ´90 y La Libertad Avanza que arrastró el 30% del electorado metió cuatro escaños “jóvenes”. Pero puede no serlo, hay muchos peros en verdad. El distrito por el cual fueron elegidos, la falta de gente en el partido y por eso la demanda de poner más desconocidos de menor edad, etc.

Lo que importa es si luego de la derrota se aprendió que puede no resultar importante pero es un segmento de la sociedad que debe ser incluido en las listas.

Haciendo el mismo corte etario para los comicios del 2025, esta vez ganó LLA con el 40,6% y metió 5 diputados (los dos antes mencionados nacidos después del 2000 más Joaquín Ojeda, Gino Visconti, y Andrea Vera), mientras que Fuerza Patria se quedó con el 33,7% y metió sólo una diputada (la chaqueña Julieta Campo).

Es algo malo que el oficialismo haya metido 5 legisladores jóvenes y la primera oposición sólo 1. A priori no.

Lo que es un llamado de atención es que estuvieron dos años sabiendo que el voto sub 30 era aplastantemente mayoritario para La Libertad Avanza, y en lugar de salir en búsqueda de esa franja se decidió poner para encabezar a Agustín Rossi en Santa Fe (provincia que eligió a los millennials), a Taiana en Provincia y en Mendoza sólo entró Emir Felix que ya había sido diputado nacional en el 2011 y senador en su provincia en el 2007 hace 20 años. En Córdoba no entró ningún legislador del Frente de Todos porque quedó afuera Pablo Carro que venía del Partido Solidario.

Por lo que comenzando con un dato de color se puede hacer un análisis más profundo, no importa cuántos jóvenes diputados ingresaron, sino el poco recambio del peronismo. Que se recicla y sigue igual aun habiendo perdido la elección previa. 

Porque si ganás no hay nada para decir, quién puede criticar dentro del peronismo el accionar electivo de Insfrán en Formosa, por ejemplo. Ahora si perdés y seguís…

El acostumbramiento al fracaso puede ser bueno en lo personal pero malo en lo colectivo y el peronismo ante todo procura que ningún individuo pueda realizarse sin una comunidad organizada.