EL BRUTO ES PEOR QUE EL MALO

En 1971, Getino y Pino Solanas entrevistan al General Perón y obtienen respuestas que quedarán inmortalizadas.

Por ejemplo, dice que el bruto es siempre peor que el malo, porque el malo suele tener remedio, el bruto no. “He visto malos que se han vuelto buenos, jamás un bruto que se haya vuelto inteligente”.

Perón no está cargando las tintas sobre el antiperonista como si fuera malo, y al peronista como bueno. En todo caso, el malo según su respuesta actúa de esa forma por intereses o pasiones individuales pero está dentro del movimiento, y por ello su corrección puede darse. No así el bruto que es ajeno a comprender la lógica del peronismo que no es más que la voz del pueblo. El antiperonista no es malo, es bruto.

“Un hombre de nuestro Movimiento podrá tener cualquier defecto, pero el más grave de todos será no ser un hombre del pueblo”, termina diciendo el General.

En estos momentos volver a las bases cuando escuchamos a Javier Milei dando un discurso y hablando de la moralidad dentro de la política, la batalla cultural y el los argentinos de bien es indispensable.

El Presidente envalentonado va por todo, ya no un anti kirchnerismo explícito sino que le suma un antiperonismo que estaba solapado. Directamente dijo que la justicia social era un robo. Y aunque se caiga de maduro que el pensamiento mayoritario en los círculos que rodean al presidente sean anti pueblo, no podemos olvidar que llegar por el voto popular. 

Entonces, cuidadosamente en un principio Milei no atacaba de lleno al peronismo porque le disputaba la base electoral (el voto jóven, el humilde, el nuevo trabajador, por ejemplo). Su pecera no era el aspiracional, ni la clase media, esos votos llegan sólos con cualquier cosa que le pongan contra un peroncho. Son los votos del balotaje.

Ahora Milei está confiado que activando el botón gorila amplía su base electoral. Y puede que esté quebrando su piso. El techo no cambia, el antiperonismo es la fuerza más convocante en Argentina y ganadora nata de balotajes, pero el piso no, el votante libertario paladar negro no es gorila, será otro animal.

El bien y el mal en la política son calificativos vacíos, o se hace el bien para el pueblo aun cuando no sea merecedor o no se hace el bien para el pueblo.

Carlos Menem es el responsable secundario de que su familia esté ahora en el Congreso, el primario es quien lo eligió; Carlos fue el portador del apellido.

¿Qué entendía él por la moralidad? Pareciera que le respondió al Presidente sin siquiera conocerlo, hace muchos años en una entrevista a Bernardo Neustadt: “cuando alguien se siente en tu mesa y te habla de moralidad, honestidad y ética. Cuando se vaya contá los cubiertos”.